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domingo, 29 de abril de 2012

Ya nada será lo mismo...



Te miré a los ojos
y no vi nada del ayer.
Todo estaba vacío,
todo  se había olvidado.
Tus recuerdos eran
cual carcasas de crisálida,
frágiles y huecos.
Yo aún los conservo,
una parte vivida de mi,
un poco de mi yo,
un retal de llantos
y otro más de sonrisas,
de tardes celestes
y noches oscuras,
sin arrepentimientos,
sin reproches,
sin dudas.

sábado, 28 de abril de 2012

Ya no busco tus huellas...



Cansada de andar tras alguien
que sus huellas quiere borrar,
yo no ansío perseguir,
sólo quiero libertad.

Es por ello que hoy, hermano,
te dejo volar en paz
y continúo en el camino,
por si decides regresar.

Igual soy, igual siento,
espero en el mismo lugar,
me quedé en la vereda,
en la que me quisiste dejar.

Si las palabras que escuchas
de mi te hicieran dudar,
acuérdate de los juegos
y las risas sin parar,
de las tardes, de las siestas,
las caricias, besos y demás
y verás que esas dudas,
poco a poco cederán.

Creo que aún lo sientes
y no lo puedes negar,
pero tus ojos son ciegos
que no quieren ni mirar,
siendo tu corazón un sabio
que algún día vencerá.

...y mientras sentada espero,
sin nada que esperar,
pues aún hay esperanza,
que está entera, sin minar.

No me aferro al ayer,
ni tus pasos quiero buscar,
espero en el mismo sitio,
por si quieres arribar,
con las manos extendidas
por si las quieres tomar.

viernes, 27 de abril de 2012

Tan cerca, madre...



La he visto tan cerca, madre,
que mis ojos tienen miedo,
a verla de nuevo sola
junto a tu cara de cielo.
Con sus pasos temblorosos,
al igual que un sucio perro,
se pasea por la sala
arrastrada por el suelo,
esperando a que la vida
se quiebre cual espejo.
Su sonrisa te ha mostrado
mientras tu corazón preso
latía silencioso
muy adentro de tu pecho.
Con los ojos escondidos,
vestida toda de negro,
te arrebata cruel la vida
como un joven ladronzuelo.

jueves, 26 de abril de 2012

Madre Tierra

Se escapa el aliento de mi boca
como grito enfurecido por el tiempo
de dolor desgarrado de mi pecho
que te mira, te ama, te toca.

Han fraguado sus arrugas
mis pensamientos en la noche,
entornando los ojos como
si de un sueño eterno se tratase.

Te he tocado con mis manos de niña
y en tus heridas sólo he puesto sal,
salitre de mi alma corrompida
que sufre al verte desolada.

Tu sed se apaga en mis manos,
en las cuencas de mis ojos marchitos,
tristes por ti para siempre,
mientras poco a poco te pierdo.

Lo intento, te tiendo mis dedos sutiles
como queriendo amarrarte del meñique
pero resbalas incansablemente
perdiéndote en mi mente soñolienta.

Qué puedo hacer si tus ojos
son puros océanos de lluvia gris,
si al sacudirte se vacían
frente a mis costas rocosas.

Qué puedo hacer si tras tus pasos
sólo la muerte adorna el sendero,
si te apagas al tenerme cerca
si sólo soy para ti una grácil
plaga humana que te acecha.

Tu fin poco a poco se acerca,
gracias a mí, sólo el dolor,
la fatiga y el cansancio
te acompañan en el camino.

Tus bocas de fuego piden clemencia
pero sigo poniendo sal
en las heridas de tu pecho
esperando a que brote toda tu esencia.

Ya ni lloras por el frío,
ni el calor ya te aterra,
 tus grandes pulmones se hunden
mientras tu aliento desgastado
se escucha cada vez más vacío,
más pequeño, más lejano.

miércoles, 25 de abril de 2012

La niña y el viento.

Callad niña, no sufráis por el viento,
se ha ido corre que corre,
hacia otros derroteros,
ha buscando donde apoyarse
y poder dormir en silencio.

Callad, callad, porque sino,
se abruma y tendrá miedo.
Miedo de la noche
en la que reina el mochuelo
y canta la chicharra,
el lagarto llora en silencio.

-Noche, anda dime,
¿de qué tiene miedo?-
-De tus ojos de niña,
de tu risa y de tu pelo,
de tu callada boca
de tu frío pensamiento.-

-Yo lo quiero noche,
me gusta si enreda mi pelo,
juega con mis ojos,
arranca sonrisas cual ladronzuelo
me acaricia los labios
me besa tan tierno.
Y dime noche,
¿por qué de mi corre el viento?-

-El viento corre,
porque tú eres fuego,
y él corazón tan frío,
como el mismo hielo.-

lunes, 23 de abril de 2012

Azul

A veces pinto de azul,
el cielo tras mi ventana,
cuando hay tormenta tan gris
que rompe las madrugadas.
Imagino sonrisas en labios
que son secas fontanas
e intento mirar a la luz
que deslumbra cruel mi cara.

A veces sueño despierta
y al despertar de mañana,
rodean mi alma desnuda
sombrías ropas de escarcha
provocando tal frío en mi vida
que sus tristes harapos engañan.

Y el azul del cielo gris
se rompe tras la ventana,
los labios rojos se quiebran
al besar la madrugada
mientras recorro unos ojos sinceros
su dulce luz me regalan.

Golondrina de flores.

Mi golondrina corpórea,
un día se enamoró
y pasó de contemplar
cielo a mirar una flor.

Aquella rosa rojiza
también enferma de amor,
deseaba flotar en nubes
junto a su gran ilusión.

Mi golondrina tan libre,
toda ella carne y calor
se enamoró de un ser frío
con espinas y almidón.

Desde los alambres mira
a su quieta inmóvil flor
y a la par que sube savia,
late fuerte el corazón.

Un día claro la osada,
sobre su flor se posó,
mientras la rosa rojiza
miraba con sangre el sol.

-¿Qué escondes tras tus espinas,
que irradia tanto dolor?-
pregunta el pobre pájaro
a su quieta inmóvil flor.

-¡Vuela tan alto mi vida!-
,grita la flor sin perdón,
-pues mis espinas matan
y he herido tu corazón-.

La golondrina de bruces
junto a los pies de su amor
cae despacio tan sola,
al lado de un gran terrón.

De alimento de mil flores,
sirve ahora esta ilusión,
porque golondrina y rosa
se unen con cuerpo de flor.

Flapping Purple Butterfly